Ing. Agr. Esteban Montes Narbondo

Instituto Plan Agropecuario

 

En primer lugar y analizando el stock total, la tendencia mostrada en nuestras proyecciones se mantiene, ya que en las mismas habíamos pronosticado un descenso del stock del 2,85% y la realidad nos muestra que el descenso fue de 2,64% (nuestras proyecciones nos dieron 24780 cabezas menos que lo real).

 

Las vacas

Hay un aumento de las vacas de cría entoradas con respecto al año anterior, lo que es saludable para el sector porque venimos de tiempos con faena de vientres mayores que de novillos. Los datos proyectados por nosotros, fueron de 4.169.312 vacas de cría y 463.774 vacas de invernada, o sea que suponíamos un mayor refugo de vacas. En concreto, supusimos que las vacas que fallaron en el entore anterior se destinaban a engorde y en realidad eso no ocurrió, quizás por ser vientres jóvenes y por ver en la cría un buen negocio. Este es un primer indicio de la decisión de los productores de retener esas vacas como madres con el fin de seguir produciendo terneros.

Por otro lado, si tomamos en cuenta las vaquillonas de más de dos años sin entorar, en nuestras proyecciones previmos 573.645  cabezas, algo más de 55 mil cabezas más de las actuales. Quiere decir que hubo un mayor número de vaquillonas que ingresaron al rodeo en el entore de lo que supusimos en la proyección. Este es otro dato que nos demuestra que hay una mayor apuesta a la cría, aprontando mayores vaquillonas para ingresar a entore.

En otro orden, se declararon 2.700.706 terneros y nuestras proyecciones eran de 2.539.759 cabezas. Por lo que hay 160 mil terneros más de los que proyectamos y la explicación puede estar dada por terneros nacidos en otoño, o sea con entores que no se corresponden al entore tradicional de primavera – verano (entores de otoño – invierno). Otra muestra de la apuesta de los productores a la cría.

 

Los novillos

El número de novillos de más edad (más de 3 años) es el que menos disminuyó respecto al año anterior y en nuestras proyecciones nos daban que iban a aumentar. Hay 67 mil cabezas más en el rodeo nacional de lo proyectado. Posiblemente una mayor faena de esta categoría pueda estar explicando esta diferencia. De todos modos, al ser la categoría que menos disminuye con respecto al año anterior, nos está indicando que hay un sector de la ganadería que mantiene esta categoría para hacer una invernada “más larga”.

 

Los novillos de 2 a 3 años muestran una caída importante con respecto al año anterior y con respecto a lo proyectado, los datos prácticamente no difieren (se proyectaron casi 6.500 reses menos). Los efectos de la exportación en pie de años anteriores y la faena para la cuota 481 pueden ser las causantes de esa disminución.

 

La cantidad de novillos de 1 a 2 años también disminuyó y en este caso la exportación en pie más que la faena para la cuota 481 puede estar explicando esta disminución. Las diferencias con respecto a lo proyectado se ubican en el entorno a las 6.650 cabezas en favor de lo proyectado y las conclusiones que sacamos en momentos de hacer la proyección se orientaban hacia los efectos de la exportación en pie.

 

La exportación en pie

Ha habido algunos comentarios sobre el efecto de la exportación en pie en la ganadería en su conjunto y en la “cadena de carne bovina”. Los datos que están surgiendo y que mencionamos anteriormente nos muestran que realmente hay un efecto sobre el stock de novillos y es lógico que así ocurra en el corto plazo. En la medida que esa nueva demanda se sostenga en el tiempo y el sector empiece a responder a la misma, el sector encontrará un nuevo equilibrio para responder a esa nueva realidad.

La interrogante que surge es si la exportación en pie es positiva o no para el sector. Creo que un buen indicador para mirar es lo que está pasando en otros países que tienen una exportación en pie sostenida e importante desde hace tiempo, como es el caso de Australia.

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Cuadro 1. Exportaciones de ganado en pie de Australia, en miles de cabezas y sus destinos. Fuente: USDA.

El cuadro nos muestra los datos de exportación de ganado en pie de Australia hacia los diferentes destinos desde 2011 hasta 2016, donde podemos ver que la misma ha venido en aumento hasta 2015, para luego descender en 2016. La extracción total (faena más exportación en pie), en cabezas de ganado, para el año 2016 fue del 36,5%.

Cuando analizamos los efectos que pueda tener esa exportación en pie sobre las existencias, vemos un stock estabilizado con una producción de casi 9 millones 350 mil terneros (2016) y una extracción cercana a las 9 millones de cabezas (fuente: USDA).

Por otro lado vemos que las exportaciones de carne que realiza Australia no se han visto alteradas en los últimos años por las exportaciones de ganado en pie.

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Cuadro 2. Exportaciones de carne bovina de Australia y sus destinos, en miles de toneladas peso carcasa para el período 2011 – 2016. Fuente: USDA.

Por otro lado los precios de los productos son diferentes, teniendo en cuenta este escenario de mayor extracción, lo que implica una mayor demanda en los diferentes eslabones de la cadena.

 

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Cuadro 3. Precios de novillo y vaca gorda para Uruguay, EEUU, Australia y la Unión Europea. Fuente. Blasina y Asociados.

En estos precios también se pueden identificar diferentes estrategias al momento de exportación de las carnes en cuanto a acceso a los diferentes mercados (por ejemplo Australia tiene una cuota en EEUU de más de 400 mil toneladas peso carcasa).

Pero también vemos diferencias en las diferentes categorías de los vacunos, de acuerdo a lo que nos muestra el siguiente cuadro.

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Cuadro 4. Precios de la vaca preñada y vaquillona de 2 años en Australia. Fuente: Instituto Plan Agropecuario, tomado de Agri benchmark.

Estos precios difieren considerablemente de los que hay actualmente en nuestro país, donde una vaca y vaquillona preñada está cotizada en promedio US$ 559/cabeza, según lo publicado por la Asociación de Consignatarios de Ganado para la semana del 24 al 30 de septiembre de 2017.

 

Consideraciones finales

  • El stock bovino nacional mostró una disminución con respecto a 2016 de casi 350 mil cabezas.
  • Los terneros que actualmente están ingresando al sistema de producción bovina nacional no alcanzan para cubrir faenas de 2.2 millones de cabezas, exportaciones en pie del orden de las 250 mil cabezas y mortandades de unas 300 mil cabezas.
  • Las vacas de cría entoradas aumentaron y se mantienen en valores superiores a las 4.2 millones de cabezas, a pesar de haber habido una faena de vientres importantes durante 2015 y 2016.
  • Por otro lado, hay un mayor número de vaquillonas que se entoran con 2 años de edad con respecto a años anteriores. Esto colabora para sostener las vacas de cría entoradas.
  • También se puede sospechar un posible entore de otoño - invierno para corregir bajos porcentajes de preñez del entore tradicional de primavera – verano.
  • Los buenos valores de los terneros y de las vacas preñadas son las principales causas del mantenimiento de las vacas de cría entoradas en valores históricamente elevados y de estos comportamientos mencionados.
  • El stock de novillos totales está mostrando consecuencias de la faena, la exportación en pie y de las diferencias en el ingreso de terneros como consecuencia del clima. Las categorías más jóvenes son las que más muestran las consecuencias de las señales del mercado: cuota 481 y exportación en pie.
  • Esto puede tener consecuencias negativas en el abastecimiento futuro de novillos para la industria.