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Por el Ing. Agr. Emilio Duarte


 


Habitualmente se piensa en el agua cuando este recurso falta, pero debido a las condiciones climáticas de nuestro país es necesario prever y planificar el sistema de abrevadero para que en esto no ocurra.  Para planificar un buen sistema de abrevadero es fundamental conocer el agua demandada por los animales en el momento más crítico. Los requerimientos netos de agua de un animal están dados por la cantidad de agua necesaria para mantener el balance corporal.


 


Factores que inciden en el consumo de agua


Los factores que afectan los requerimientos de agua (consumo potencial) se relacionan con aspectos relativos a los animales (peso, estado fisiológico, producción, etc.), a la dieta (contenido de humedad, nitrógeno, fibra, sal del alimento, etc.) y al ambiente (temperatura, humedad relativa, lluvia y viento).


Los factores más conocidos son los ambientales, y dentro de éstos, la temperatura. En el verano hay una mayor demanda animal y también mayor evaporación en los tajamares lo que debe considerarse al diseñar las reservas.


En cuanto a los factores relativos a la dieta, como regla general, los forrajes secos y/o concentrados demandan mayor cantidad de agua de bebida que los forrajes verdes.


Por tomar en cuenta el estado fisiológico del animal, en la lactación se incrementa el requerimiento de agua debido a que ésta constituye el 87% de la leche.


Para dimensionar las aguadas, se debe determinar en primer lugar el consumo potencial del total de los animales para el período de máximo requerimiento.


 


Características de las aguadas a tener en cuenta para planificar el sistema de abrevadero 


Existen diversos factores, que pueden incidir negativamente sobre el consumo voluntario de agua. Entre estos, los más importantes son frecuencia y periodicidad de la oferta de agua,  facilidad de acceso a la fuente de agua,  interacciones sociales y de comportamiento, calidad del agua.


Un factor que influye en la frecuencia de consumo de agua, es la distancia a las aguadas. La frecuencia de consumo de agua de una vaca, es de 3 a 4 veces/día. Si la fuente se encuentra muy alejada tanto el consumo de agua, como  el aprovechamiento del campo se verán afectados.


Un aumento en la tasa de flujo del agua, reduce el tiempo destinado a la bebida, el número de veces que el animal se traslada al bebedero y aumenta el consumo total  


Contar con bebederos accesibles, de adecuada capacidad, y tiempo de recuperación es muy importante, dado que los animales tienden a beber en grupo, asociado a otras actividades tales como alimentación, estadía en la sombra y rumia. Si el tiempo de recuperación de los bebederos no es suficiente, ya sea por baja presión del agua o por diámetro inadecuado del caño de alimentación, veremos una larga fila de animales esperando que los bebederos se llenen, con lo cual habrá tendencia a que los animales dominantes prevalezcan sobre los demás.    


 


Tipos de aguadas 


Cauces naturales

Si la aguada es natural (arroyos, ríos y cañadas), debe ser de aporte seguro en épocas de sequía, con buenos depósitos en el cauce y con accesos de piso firme, de lo contrario, los potreros quedarán sin fuentes de agua de buena calidad y correremos el riesgo de perder animales atracados en el barro.  


 


Vertientes

En muchos predios existen vertientes naturales. Para utilizar este tipo de fuente hay que acondicionarla, ya que el acceso directo al ojo de agua provoca “pisaderos de barro” y hace que la mayoría del agua se “pierda” en la tierra. Una manera de acondicionarla es “calzarla” con pared de piedra o mediante tuberías de hormigón. A partir de ese depósito, se conduce el agua por cañerías a bebederos, situados en un lugar firme. La vertiente calzada debe mantenerse tapada con una losa, de manera que los animales tengan acceso solamente al agua de los bebederos.


 


Tajamares (asudes)

Para construir un tajamar es necesario tener una topografía adecuada (ondulada), tierra que pueda ser apisonada y formar una pared de baja permeabilidad y escurrimiento suficiente para almacenar.


La selección del lugar donde se ubicará la obra es muy importante pues estará determinando la cuenca de aporte y la posibilidad de instalar bebederos por desnivel, entre otras cosas. Es bueno identificar más de un lugar y evaluar la mejor opción.


Es importante tener en cuenta cuando se construye un tajamar que:



  • con cuencas muy pequeñas el tajamar no se llenará fácilmente.

  • con cuencas muy grandes se requieren obras de vertedero muy importantes.

  • la altura de agua debe ser mayor a 2,5 metros, de lo contrario la evaporación durante los períodos de sequía consumirá la mayor parte de la misma.

  • el terreno y la construcción deben ser los adecuados para evitar filtraciones.

  • se debe incluir cañería por debajo del terraplén.

  • se debe alambrar el perímetro del tajamar.


 


Pozos

Una característica de estas obras, es que no apreciamos directamente la cantidad de agua disponible. Por estas razones, antes de gastar dinero, debemos asesorarnos con técnicos idóneos, con el objetivo de disminuir el riesgo. 


Cuando se realiza una perforación se debe realizar entubado, filtros de acuerdo al terreno y tener en cuenta la profundidad de succión. Las fuentes de aguada mediante perforaciones, deben contar con otros elementos que complementan el sistema como son bomba (moto bomba o molino), tanque de reserva, bebederos y cañerías.


Pozos con buenos caudales (superiores a 3.000 litros/hora) son aptos para cualquier sistema de bombeo, bombas eléctricas o molinos, dimensionados según la profundidad del pozo, la distancia al tanque de reserva y al caudal necesario de bombeo. Pozos con caudales pequeños (800 - 2000 litros/hora) son más aptos para molinos.


Es importante dimensionar la longitud de bebederos, según la cantidad instantánea de animales, así como también el caudal de agua de reposición.


 


Para finalizar, debemos tener en cuenta que es importante la cantidad de agua, pero también la calidad. Por medio de los cauces naturales viajan parásitos y agentes que pueden causar enfermedades y es conveniente tenerlo en cuenta para la planificación del sistema de abrevadero. Los animales si tienen posibilidad de elegir, preferirán consumir agua fresca y limpia.