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Por el Ing. Agr. Julio Perrachon


Teniendo en cuenta que en general las pasturas naturales crecen hasta mediados de abril de manera significativa, en muchos predios no habrá suficiente pasto disponible para alimentar el rodeo durante el invierno. Si bien es algo tarde, una opción para lograr forraje rápidamente puede ser la siembra de verdeos de invierno (raigrás, trigo y cebada), realizando el primer pastoreo 40 días después de la siembra.


 


Algunas características de los verdeos de invierno


Raigrás 
Es una gramínea anual de ciclo largo, muy rústica, buena producción de forraje, excelente calidad, buen rebrote, buen comportamiento sanitario (roya de hoja), poco afectado por pulgón y con gran resistencia al pisoteo. Tiene una muy buena resiembra y excelente respuesta a la fertilización nitrogenada que en este caso se realizará naturalmente como consecuencia del déficit hídrico.
Esta gramínea no responde bien a la falta de agua, con las últimas lluvias se espera que su desempeño sea bueno. La densidad de siembra recomendada es de 25 Kg/ha.


 


Trigo
Este cultivo ofrece una buena calidad de forraje y numerosos pastoreos si el clima lo beneficia, proporcionando forraje desde fines de otoño a fines de invierno.
La época de  siembra depende de cuál será el destino del cultivo y de la variedad a utilizar. Se puede pensar en la producción doble propósito (grano y forraje) siendo el periodo de siembra más adecuado desde principio de abril a fines de mayo.
Si el objetivo principal del cultivo es el pastoreo, cuanto más se atrasa la época de siembra ideal, más se atrasa el primer pastoreo y por lo tanto se pierde el potencial de aporte de forraje (disminuye número de pastoreos).
La densidad de siembra recomendada es de 100 Kg/ha.


 


Cebada
Es importante destacar que en nuestro país, este cultivo es seleccionado con destino al malteado para la elaboración de la cerveza y no como productor de forraje; por este motivo no posee muchas ventajas en comparación con el resto de los verdeos.  La principal característica como forrajera es su precocidad. Se implanta y permite ser pastoreada en un tiempo corto respecto a otros verdeos, pero tiene menor respuesta al rebrote.
La densidad de siembra recomendada es de 80 Kg/ha.


 


Si bien la avena es un verdeo de invierno como los que citamos, la fecha ideal de siembra es durante febrero, con lo cual ofrece forraje a principio de otoño. Si se sembrara hoy (abril) con el objetivo de ser pastoreada no se aprovecharía todo el potencial de producción. El raigrás, trigo y cebada sembrados a principio de otoño producen forraje de mayor calidad y más rápidamente si los comparamos con la avena sembrada en la misma fecha.