Poca agua, mucha agua

Durante el periodo comprendido entre el 15 de octubre y el 15 de diciembre, la situación climática fue variable. En octubre las precipitaciones favorecieron el crecimiento de las pasturas pero en noviembre hubo un largo periodo sin lluvias que se extendió hasta principios de diciembre. Las temperaturas fueron inferiores a las esperadas para la época.

Las aguadas artificiales se completaron. Los niveles de los cauces naturales han sido altos, pero no se han registrado daños por desbordes de ríos y arroyos.  

 

A  pesar del agua más pasto

Las condiciones climáticas estimularon el crecimiento de las pasturas naturales. Teniendo en cuenta los registros satelitales de crecimiento de pasturas, se constata que las tasas de crecimiento fueron superiores al promedio histórico. En octubre hubo una alta oferta de forraje de buena calidad, que disminuyó en noviembre debido a la falta de agua en el suelo, el comienzo de las floraciones y los días fríos.

En el caso de los mejoramientos, se observó una buena respuesta debido a la baja competencia con las pasturas nativas. Los mejoramientos con Lotus Rincón produjeron altos volúmenes de forraje desde el invierno y durante toda la primavera.

Las praderas también han producido altos volúmenes de forraje, fundamentalmente aquellas de más de dos años. Algunas, sembradas durante el otoño han tenido problemas de implantación como consecuencia de las lluvias.

Los verdeos de invierno, aportaron forraje al principio de este periodo pero en este momento son barbecho para futuros cultivos.

Los verdeos de verano, que se sembraron tarde, se están implantando y los sembrados en la fecha adecuada ya fueron pastoreados por primera vez.

 

A pesar del pasto menos celos

El estado corporal del rodeo es, en general, bueno pero debido a las condiciones con que los animales llegaron a los partos, a muchos les costó recuperarse. Durante las pariciones se han registrado problemas de distocia y nacimiento de terneros en malas condiciones, fundamentalmente al norte del Río Negro.

Estamos en pleno entore y si bien las condiciones actuales de las pasturas son buenas y han permitido mejorar la condición corporal de los vientres, su estado no se condice con la actividad reproductiva, ya que en muchos casos se observa falta de celo en el rodeo de cría. Por este motivo, se recomienda realizar diagnóstico de actividad ovárica, fundamentalmente en vacas de primera cría, con el objetivo de tomar decisiones sobre el uso de tecnologías como el control de amamantamiento o flushing.

En cuanto a las recrías, han tenido buenas respuestas frente a la disponibilidad de forraje, y más aún aquellas que han sido suplementadas durante el invierno.

 

 

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