Lluvias y frío

Los días fueron fríos y se registraron varias heladas agrometeorológicas.

El régimen de lluvias fue el normal, las precipitaciones fueron frecuentes y los volúmenes de agua acumulados fueron cercanos al promedio. Durante este periodo hubo una gran cantidad de días nublados, situación que no colabora con la producción forrajera, pero que además, no permitió que los suelos se secaran, originando problemas para el pastoreo con animales y el uso de maquinaria.

La mayoría de las aguadas artificiales se completaron.  Los niveles de los cauces naturales han sido altos, pero no se han registrado daños por desbordes de ríos y arroyos.

 

Muy poco pasto  

Debemos recordar que hubo un déficit hídrico y forrajero que comenzó en la primavera de 2017 y se extendió hasta el comienzo de otoño de este año, por lo cual muchos productores no pudieron acumular pasto y por lo tanto diferirlo para el invierno. Por este motivo y debido al crecimiento habitual de las pasturas en invierno, que es mínimo, hay poco forraje disponible para los animales en gran parte del país. Hubo excepciones de acuerdo a la zona y el manejo predial, pero el déficit forrajero fue general.

En el caso de los mejoramientos, se observó que tuvieron una buena respuesta debido a la baja competencia con las pasturas nativas y la fertilización natural luego de una sequía.

Las praderas, en general tuvieron una buena implantación aunque tardía debido a la situación climática.

Las praderas de dos o más años han detenido su crecimiento y en varios casos se constataron problemas de piso para el pastoreo.

Los verdeos de invierno, principalmente los cultivos de raigrás, no han aportado forraje suficiente o no se ha podido utilizar, debido a la implantación tardía, pérdida de algunas plantas por anegamiento y falta de piso para pastorearlos.

 

Los animales en mal estado

El estado corporal del rodeo en general no es el deseado, se observa que la situación es más complicada en las zonas donde el déficit forrajero de primavera-verano fue acentuado. Al norte del Río Negro como en el este del país se observan vacunos con estados corporales bajos, incluso registrándose algunas muertes de animales. Al sur del país, el estado de los animales depende de la severidad que tuvo la sequía y del manejo de los productores, si bien en la mayoría de los casos los estados corporales no son los recomendados para la época. Es necesario tomar medidas de manejo para que el estado actual de los vientres no afecte  negativamente la próxima preñez.

Comenzaron las pariciones de las vacas entoradas temprano y de vaquillonas.

En cuanto a las recrías, su situación es similar a lo que ocurre con el rodeo en general, en los casos que hubo ganancias de peso, estuvieron determinadas por el ingreso de alimento extrapredial, pero en general han mantenido o perdido peso.

 

 

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